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miércoles, 5 de junio de 2019

HISTORIA DE TUCAPEL



El 13 de noviembre de 1724, según la tradición oral, se fundó el fuerte de San Diego de Alcalá de Tucapel y aunque por largos años estuvo inconclusa su traza, sirvió a los propósitos de contener las entradas indígenas a los valles de mayor población española.

Situado en un promontorio inclinado a pocos metros de la orilla norte del río Laja, el fuerte de Tucapel albergó una corta población que se ubicó al occidente, entre las murallas de la fortificación y el estero Itatita.

San Diego de Alcalá de Tucapel contaba con tropa permanente, iglesia y capellán, de tal manera que hubo servicios administrativos y espirituales que permitieron la permanencia y la aglutinación de colonos en esta parte del territorio.

Asimismo, el sitio fue lugar de intercambio comercial entre el mundo hispano y el indígena, especialmente con la etnia pehuenche. Entre los meses de octubre a marzo se intercambiaban pieles, plumas, textiles, sal de las pampas y otros productos por trigo, papas y ganados, además del contrabando de alcoholes y armas.

En abril de 1855 se dispuso que al cabo de dos años la población debía estar completamente trasladada al sitio que hoy ocupa. De esta manera se produjo un cambio importante, ya que se ocupó un terreno llano y más acorde con las necesidades de su crecimiento.

En 1872 la población alcanzaba a los 750 habitantes, 90 casas particulares y 3 edificios públicos, con calles en buen estado de conservación. Desde la creación de la Comuna de Tucapel el pueblo sirvió de cabecera comunal, hasta febrero de 1970 en que la Municipalidad es trasladada al pueblo de Huépil.



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HISTORIA DE LA COMUNA

Historia de la Comuna de Tucapel












La comuna de Tucapel fue creada por la llamada Ley de Comuna Autónoma de 27 de diciembre de 1891, como parte del Departamento de Rere de la Provincia de Concepción, pero su instalación se produce en 1793, siendo su primer alcalde don Francisco Friz.

La comuna de Tucapel, en 1927 pasa a formar parte del Departamento de Yungay y de la Provincia de Ñuble y en 1980 sufre nuevamente un cambio de jurisdicción administrativa que la deja formando parte de la Provincia de Bío-Bío

La comuna y el pueblo de Tucapel adquieren este nombre desde que en 1724 fuera trasladado el fuerte homónimo situado en la banda occidental de la cordillera de Nahuelbuta, el mismo en cuyas inmediaciones cayera derrotado y muerto el gobernador Pedro de Valdivia en 1555.

Una gran sublevación indígena liderada por el cacique Vilumilla en 1723 obligó al Gobernador Gabriel Cano de Aponte a trasladar los fuertes situados al sur del río Biobío y de esta forma Tucapel es instalado a orillas del río Laja y en un fértil valle que lleva a los boquetes cordilleranos por donde entraban y salían indios pehuenches y chiquillanes.

Escudo



En campo de plata una mano derecha con sus antebrazo, todo de carnación, mostrando su palma, saliente de la punta, empuñando un arco iris puesto en la faja arqueada, llena de cuatro burelas de los siguientes esmaltes de arriba hacia abajo (desde el eje hacia la punta): gules (rojo), oro (amarillo), sinople (verde) y azur (azul).

TIMBRE: corona mural de oro, mezonda de sable (negro), realzada por 16 almenas, de las cuales solo 9 visitas.

SIMBOLISMO: Se basa en la etimología araucana los topónimos Tucapel y Huépil.

Tucapel, proviene de tur, tomar, reforzado por la partíla factiva ca, coger, agarrar, y pe-el, participio pasivo del verbo ver o adquirir, por tanto visto, adquirido.

En síntesis, "adueñarse de lo visto" es el significado de la voz «Tucapel».

Huépil, proviene de Huepull, que significa arco iris.

En el escudo se reúnen ambos topónimos, por su estrecha ligazón geográfica y administrativa, componiéndose el blasón de tal modo que el puño se adueña de lo visto, en este caso del arco iris, anuncio del buen tiempo, de la prosperidad, que es sumamente visible y significativo de buen augurio.

La corona que timbra el escudo es la correspondiente al rango municipal.